Disfruta de esta cortina blanca de macramé hecha a mano con cuerda de algodón.
Para vestir un interior y darle un toque de estilo bohemio, no hay nada como una cortina de puerta de macramé de algodón<354969826>. Disponible en tres tamaños, nuestro tejido de macramé se adaptará perfectamente a tus superficies y vestirá tu hogar con estilo. Su fijación con paso de varilla y su malla ligera harán que colgarla sea muy fácil. Nuestras cortinas de macramé a medida son perfectas por su versatilidad, lo que también significa que pueden colocarse en cualquier lugar para apoyar la decoración de una habitación o añadir un toque bohemio a una habitación vacía.
- <6687824>Material principal: Algodón
- Colgador en paso de varilla
- <7637824>Dimensiones: 180 x 95cm / 120 x 180cm / 130 x 180cm
- Se ofrece entrega estándar
- No le blanquees
- No se seque en la máquina
- limpieza en seco solo con PCE
- Iron (calor promedio)
- Lavado delicado a 30 ° C o menos
- Lavar al revés con colores similares
- Canga para secar
- re -show en el estado húmedo
¿En qué espacios de la casa encaja mejor una cortina de macramé para puerta?
Funciona sobre todo en pasos sin hoja de puerta: la entrada a la cocina, un pasillo, la separación entre salón y dormitorio o el acceso a una terraza. También se usa como panel decorativo delante de una ventana o detrás del cabecero. Ten en cuenta que la trama de macramé filtra la luz y no aísla la vista por completo.
¿Qué talla elegir entre S, M y L según el hueco?
Mide primero el ancho del vano. La talla S (95 cm) encaja en puertas estrechas y pasos de servicio; la M (120 cm) cubre la mayoría de puertas interiores; la L (130 cm) se reserva a huecos anchos o si quieres que la cortina de puerta de macramé caiga con ondas. Las tres miden 180 cm de alto: en vanos más altos quedará espacio libre abajo.
¿Cómo cuidarla si la cruzo varias veces al día?
En un paso muy transitado, sacude la cortina de macramé de algodón cada semana y pasa el aspirador con boquilla suave para el polvo acumulado entre los nudos. Las manchas puntuales se limpian en frío, a mano, sin frotar ni retorcer los flecos. Deja secar la pieza extendida en horizontal para que la trama no se deforme, y gírala de vez en cuando si le da el sol directo.






